Cada fin de semana se suspenden encuentros por muchas razones y en casi todas las ocasiones no tiene un explicación lógica por mucho que algunos intenten buscar una justificación a lo sucedido.
No importa el minuto de partido, la primera o segunda parte, el fútbol es así, pero debería de ser lo contrario. ¿Qué le lleva a uno a formar parte de un equipo para entrenar y jugar semana tras semana? Seguramente competir y hacer deporte, descargar energias, pasarlo bien, hacer amigos, formar parte de algo... y ¿a tí qué te lleva a ser árbitro?
Quizá lo último es algo que no puedo responder, pero sólo mi imaginación me lleva a ciertas conclusiones que prefiero reservarme, a mi jamás se me ocurriría dar ese paso, pero soy consciente que sin un juez no hay partido de fútbol.
¿Por qué se suspenden los partidos?
Otra pregunta que tiene todas las variantes posibles como resultado final; agresión, invasión de campo, trifulca, tarjetas rojas, "se le ha ido la olla", mala educación, amenazas o simplemente un calentón. También el mencionado juez tiene la última palabra y con o sin justificación suspende un partido porque así lo ha creido conveniente.
Lamentable en todo caso que lo que deberian de ser jornadas de competición, que no de amistad, ya se sabe que el rival es el rival, el resto son palabras al viento, acaben en partidos suspendidos por culpa de uno o unos cuantos.
¿Soluciones?
Quizá las más directas serian las más efectivas, para empezar las sanciones, aquellas que pagan los clubs porque a uno de sus jugadores o técnicos se les ha ido la mano más de la cuenta. Son casos en los que sanciones actualmente impuestas de poco sirven, suspendido por cuatro o trece partidos no es la solución, el que más pierde en estos es el club que paga la multa del infractor. Por ello la solución más eficaz es imponer sanciones extradeportivas a todo aquel que se le ocurra pasar del deporte en cierto momento, una multa económia al infractor o sanciones ejemplares de la índole que fuera. Otro ejemplo podría ser trabajar como árbitro en categorías inferiores, pero gratis, un sistema que se impuso a todo aquel jugador que agredía al árbitro, para volver a jugar debía arbitrar partidos amistosos o de categorías inferiores, tras ese caso podía volver a competir (si no me equivoco se empezó a sancionar así en un país nórdico de Europa).
¿Y los árbitros?
No sería el momento oportuno de discutir de si son buenos o malos, sino de si son responsables y consecuentes con sus actos. Qué ha de suceder para que un partido sea suspendido, seguramente hay momentos en los que no hay dudas al respecto, pero otros partidos con cartel de "suspendido" son evitables y lo único que hacen es echar más leña al fuego.
La misma historia de siempre
Puede que sea una cuestión de educación y poco tenga que ver con el fútbol, de reglamento anticuado o de no pagar por los actos con saciones que verdaderamente sean ejemplares. La única verdad en esto es que nunca somos culpables, tenemos una justificación por muy absurda que parezca y la semana que viene hay otra jornada, el año que viene otra temporada.
Una simple opinión, con respeto y sinceridad.
Publicado por: admin Tot Anoia Futbol |